Saga: Crónica del Asesino de Reyes
Traducción: Gemma Rovira
· #1 - El nombre del viento
· #2 - El temor de un hombre sabio
· #3 - The Doors of Stone {próximamente en inglés}
Autor: Patrick RothfussTraducción: Gemma Rovira
Género: Fantasía épica
Editorial: DeBols!llo
Páginas: 878En una posada en tierra de nadie, un hombre se dispone a relatar, por primera vez, la auténtica historia de su vida. Una historia que únicamente él conoce y que ha quedado diluida tras los rumores, las conjeturas y los cuentos de taberna que le han convertido en un personaje legendario a quien todos daban ya por muerto: Kvothe... músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, héroe y asesino. Ahora va a revelar la verdad sobre sí mismo. Y para ello debe empezar por el principio: su infancia en una troupe de artistas itinerantes, los años malviviendo como un ladronzuelo en las calles de una gran ciudad y su llegada a una universidad donde esperaba encontrar todas las respuestas que había estado buscando
A estas alturas son pocos los lectores que no conocen esta novela tan alabada por la crítica y que ha llegado a los primeros puestos de los ránkings de la literatura fantástica. Así que después de un año dándole largas, he decidido darles una oportunidad a la historia de Kvothe.
Todo apuntaba a que estaba ante un libro magnífico: un mundo de fantasía, un estilo sencillo pero adictivo y un protagonista con el que todo lector empatiza... Y aún así, me ha faltado algo. Me ha gustado mucho, pero no me ha apasionado. Y es que aunque la historia me ha parecido muy lograda, he echado en falta una mayor ambientación y algo más de acción. Aunque soy consciente de que culpa de esto puede tenerla, en parte, el hecho de que mis expectativas eran muy altas.
Kvothe es un posadero que, ante la visita de un cronista, decidirá relatar en tres días la historia de su vida. Este primer libro de la trilogía se centra en la crónica del primer día, donde el protagonista nos narra su infancia y parte de la primera etapa que pasó en la Universidad. La mayoría de los capítulos están narrados en primera persona, pues es el propio Kvothe quien cuenta su pasado; mientras que los capítulos restantes, el interludio en el presente, están narrados en tercera persona por un narrador omnisciente.

No puedo decir que el ritmo sea lento, pues eso sería mentir, pero sí es cierto que la parte de la historia que transcurre en Tarbean no me enganchó demasiado, al contrario que la parte centrada en la Universidad. Aún así, a cada página que leía seguía esperando que sucediese algo más, que pasara algo que me dejase con la boca abierta. Algo que, desgraciadamente para mí, no sucedió.
Una de las cosas que me han maravillado ha sido la relación de Kvothe con la música, la forma en la que el autor describía las sensaciones del protagonista cada vez que tenía un laúd en sus manos. Pero lo que, sin duda alguna, más me ha enganchado ha sido todo lo relacionado con los Chandrian, ¡necesito saber más sobre ellos!
En cuanto al resto de personajes, secundarios como Denna, Bast, Elodin, Abenthy, Cronista, Auri, Will o Sim me han gustado mucho, y la mayoría de ellos me han parecido de lo más misteriosos, por lo que estoy deseando que el autor los desarrolle más en los siguientes libros.
En definitiva, El nombre del viento es un comienzo muy bueno de una trilogía que promete ser inolvidable pero que me ha sabido a poco. Estoy deseando saber cómo continúa la historia y, sobre todo, descubrir más cosas sobre los Chandrian.
Todo apuntaba a que estaba ante un libro magnífico: un mundo de fantasía, un estilo sencillo pero adictivo y un protagonista con el que todo lector empatiza... Y aún así, me ha faltado algo. Me ha gustado mucho, pero no me ha apasionado. Y es que aunque la historia me ha parecido muy lograda, he echado en falta una mayor ambientación y algo más de acción. Aunque soy consciente de que culpa de esto puede tenerla, en parte, el hecho de que mis expectativas eran muy altas.
Kvothe es un posadero que, ante la visita de un cronista, decidirá relatar en tres días la historia de su vida. Este primer libro de la trilogía se centra en la crónica del primer día, donde el protagonista nos narra su infancia y parte de la primera etapa que pasó en la Universidad. La mayoría de los capítulos están narrados en primera persona, pues es el propio Kvothe quien cuenta su pasado; mientras que los capítulos restantes, el interludio en el presente, están narrados en tercera persona por un narrador omnisciente.
"Las palabras son pálidas sombras de nombres olvidados (...) Existen siete palabras que harán que una persona te ame. Existen diez palabras que minarán la más poderosa voluntad de un hombre. Pero una palabra no es más que la representación de un fuego. Un nombre es el fuego en sí".
No puedo decir que el ritmo sea lento, pues eso sería mentir, pero sí es cierto que la parte de la historia que transcurre en Tarbean no me enganchó demasiado, al contrario que la parte centrada en la Universidad. Aún así, a cada página que leía seguía esperando que sucediese algo más, que pasara algo que me dejase con la boca abierta. Algo que, desgraciadamente para mí, no sucedió.
Una de las cosas que me han maravillado ha sido la relación de Kvothe con la música, la forma en la que el autor describía las sensaciones del protagonista cada vez que tenía un laúd en sus manos. Pero lo que, sin duda alguna, más me ha enganchado ha sido todo lo relacionado con los Chandrian, ¡necesito saber más sobre ellos!
En cuanto al resto de personajes, secundarios como Denna, Bast, Elodin, Abenthy, Cronista, Auri, Will o Sim me han gustado mucho, y la mayoría de ellos me han parecido de lo más misteriosos, por lo que estoy deseando que el autor los desarrolle más en los siguientes libros.
En definitiva, El nombre del viento es un comienzo muy bueno de una trilogía que promete ser inolvidable pero que me ha sabido a poco. Estoy deseando saber cómo continúa la historia y, sobre todo, descubrir más cosas sobre los Chandrian.
Puntuación:
★★★★